viernes, 7 de octubre de 2011

Decisiones

Creo que todo se basa en eso, desde que te levantas hasta que te vas a dormir. Todo empieza con la hora en la que te vas a despertar, llegar o no a la primera hora, la ropa que usarás, lo que desayunarás,  subirte al vagón del metro que está repleto de gente enojada porque se va parando y, una vez que entras, elegir entre irte para el lado derecho o el izquierdo, eso sí, te debes fijar muy bien; ya que pararte en un lugar estratégico puede ser la diferencia entre poder agarrar lugar e irte sentada hasta tu destino o irte parada.

Pues ayer me tocó tomar una decisión que, aunque no fue de vida o muerte,  para mí significaba mucho. Creo que tomé la correcta. Resulta que yo iba dispuesta a renunciar a mi trabajo, sí iba a decir adiós, a es lugar que me ha enseñado tantas cosas en lo que va del año. La verdad no estaba muy segura de lo que iba a hacer, es más, dejé pasar cuatro metros, porque aun no sabía la respuesta.

Llegué como a las 4:20 pm, mis compañeras se sorprendieron de verme ahí, sobretodo porque al ser del turno parcial, mi horario sólo corresponde a fines de semana. Las vi y enseguida supe lo que tenía que hacer. Las saludé y acto seguido me dirigí con mi supervisor. Me saludó tan amable como siempre y me preguntó - ¿qué tienes?, ¿por qué necesitas hablar conmigo?. (Es que el martes le había enviado un mensaje para decirle que el jueves iría a platicar con él).

Le conté la historia de mi vida; que tenía mucha tarea y que, tanto el trabajo como la escuela estaban acabando físicamente conmigo, así que tenía que elegir entre una de las dos, además había un viaje por parte de la escuela y faltaría los siguientes dos fines de semana... Él me escuchó atento y, cuando terminé, me dijo -No te preocupes, te doy un permiso para que no tengas problemas administrativos, lo hago por este fin de semana y el otro-. Lo agradecí, y me retiré.

Al ver de nuevo a mis compañeras y amigas, me sentí bastante bien, es que son de esas personas que siempre te preguntan si estás bien, si te ayudan en algo y cosas como esas. Son muy agradables, lo malo será cuando regrese de AMEI, ya que tendré que volverme partirme en mil para poder sacar adelante tanto la escuela como el trabajo, pero mientras me guste lo que hago, pensaré que tomé la decisión correcta.

1 comentario:

  1. Te entiendo completamente, yo me aventé toda la carrera trabajando medio tiempo y sí es muy cansado. Al final uno se termina acostumbrando, ánimo y recuerda que lo primero es acabar la escuela. Saludos!!

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