domingo, 18 de septiembre de 2011

Una semana de aquellas...

¡Vaya!, me parece que fue ayer cuando me preparaba para irme a trabajar. Llevaba una gran maleta en donde había guardado mi ropa para la fiesta, mi pijama, mi cepillo de dientes, una cobijita, en fin, todas esas cosas que necesita una chica para irse a quedar a casa de una de sus amigas después de ir al antro.

Terminamos de trabajar a las 7 de la noche, nos apresuramos a bajar las cortinas, cerrar los inventarios, etc. De pronto Susy dijo - ¡Hey niñas!, apúrense porque los camiones tienen que salir a más tardar a las 8:15, para estar allá a las 9. Todas nos pusimos como locas y, es que no me dejaran mentir; las mujeres no pueden arreglarse para ir de antro en menos de una hora. Pero bueno, no sé cómo le hicimos para quedar listas en un tiempo récord de 45 minutos. Exactamente, a las 8 estábamos abordando uno de los camiones, pero no sirvió de nada, porque terminaron saliendo hasta las 9 de la noche. Yo no sé por qué nos apuraron, si de todas formas, el itinerario se retrasó casi una hora.

Llegamos al lugar de la fiesta a las 9:45. Nos tuvieron afuera esperando a que acomodaran todo. Nosotras estábamos muy molestas, ya nos habíamos cansado de estar paradas haciendo fila y, lo peor, ¡en tacones!. Aún no bailábamos y ya nos queríamos quitar los zapatos. Los niños estaban que se morían de la risa. Bueno, el punto fue que entramos al Classico (el antro) como a eso de las 11 de la noche.

Nos regalaron playera negras con la leyenda "Somos el corazón de la Feria y juntos hacemos la magia". Teníamos que entrar con ellas puestas. Una vez que llegamos a nuestros asientos, nos pidieron que comenzaramos a echar nuestra porra y al grito de "Vamos, vamos destreza que ésta noche venimos a bailar, porque somos, somos estrellas y ésta noche tenemos que brillar", la cámara se acercó a nosotras, nos mostró en las pantallas y cada una se veía orgullosa de pertenecer al Área Naranja. Después se hizo en silencio para la ceremonia de premiación de los empleados del mes y los reconocimientos para las personas que llevan trabajando ahí una década. Al término de esto la música se hizo presente y todos comenzamos a bailar y a festejar una temporada de verano más.

La fiesta acabó como a las 4 de la mañana, y después de una larga peregrinación, llegué a casa 5:30, justo a la hora que despierta papá para meterse a bañar. Se impresionó al verle llegar, porque creía que me quedaría dormir en casa de Reyna, pero no fue así. Preguntó si iría a la escuela y respondí que sí, pero que primero dormiría mínimo dos horas, es que tenía que demostrarle que soy responsable para que así, me deje salir más seguido los domingos en la noche. =)

El martes amanecía sintiéndome muy mal, fue de esos días en los que hasta te duele el cabello y las uñas, no quería ir a la escuela pero tenía que entregarle unas copias a mi amiga Fabi, así que con malestar y todo me dirigí a la escuela. Me forcé a llegar con vida a la tercera hora, y después de eso decidí que sería mejor regresar a mi casa. Llegué, me recosté un rato y cuando llegó mamá me dio uno de esos abrazos que sólo las mamás saben dar, aunque no me alivió del todo, sí me hizo sentir mejor. Después de eso, tuve que comenzar a adelantar mi tarea ya que, fui de las pocas personas que no iba a poder disfrutar del >>super<< puente. Tenía que trabajar desde el jueves.

Miércoles,ya me sentía mucho mejor. Sólo fui a la escuela a hacer como veinte mil exámenes de francés. Al llegar, mamá me llevó de >>shopping<< porque no tenía ropa para ir a trabajar el jueves. Me compró un trajecito bastante lindo.

El jueves fue el "gran" día, fui a trabajar en un evento del gobierno, por eso necesitaba ropa elegante. Llegué  junto con unos amigos a un lugar en el Centro Histórico, a un costado de la Plaza de la Constitución. Tuve "contacto" con gente muy importante, pero a la vez demasiado prepotente, pero en fin, fue una muy buena experiencia. En punto de las 11:30 de la noche, salí de ahí y me dirigí hacia Liverpool, donde me estaban esperando mis papás. Ellos fueron a ver el famoso >>Grito<< y yo aproveché para no regresarme solita a casa.

Llegó el viernes, tuve que ir a trabajar a la Feria. No hubo tanta gente como me había imaginado. Me tocó cerrar. Cuando regresé a mi casa, me puse a platicar con mis papás sobre mi día en el trabajo.

Decidí tomarme el día, el sábado, porque tuve que hacer un examen de África. Lo había olvidado. Además, la familia se reunió en casa para comer el tradicional pozole. Fue una tarde-noche muy amena, todos platicamos y reímos como hacía tiempo no lo hacíamos. Es más, hasta me ayudaron a hacer mi tarea.

Hoy sí tuve que ir a trabajar, me tocó abrir. Mi supervisor llegó un poco tarde para abrir el control y, por lo tanto, tuvimos que apresurarnos para levantar las cortinas y montar los juegos, ya que el parque estaba a punto de abrir sus puertas al público. Hubo mucha gente, mi juego vendió bastante bien, pero también terminé rendida. Susy me pidió que doblara turno, porque muchas compañeras no fueron, con todo el dolor de mi corazón le dije que no, porque la verdad estaba muy cansada.

Llegué directo a recostarme, las piernas me dolía bastante y, es que eso de andar subiendo y bajando a cada rato es bastante cansado. Después recordé que no había escrito en el blog y, la verdad no tenía ni idea de lo que iba a poner. Así que comencé a hacer un recuento de todo lo que pasó ésta semana y lo plasmé. ¡Caray, todo lo que puede pasar en una semana!

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