martes, 27 de septiembre de 2011

Rompecabezas

"A veces parece que puedes entenderme, y el mundo se mueve más rápido y mejor, es un colador mi corazón de tanto agujero que has logrado abrir, picando en mi como pájaro carpintero". El otro día estaba escuchando esa canción y me di cuenta que es lo que me pasa muy seguido. Cuando entienden mis sentimientos, me siento bastante bien, mi mundo deja de estar de cabeza, pero lo malo es que sólo basta una palabra, un gesto o algún desplante, para que todo se torne diferente y de nuevo me encuentre en la misma etapa: depresión. Quizá soy muy sensible.

La verdad es que ya hasta pena me da que me vean así. Incluso siento que ya le doy flojera a la gente cuando me pregunta - ¿qué tienes?- y yo les respondo lo de siempre. En fin, por eso de ahora en adelante creo que deberé aprender a esconder mis sentimientos, para que así, sólo las personas que realmente me conozcan sepan lo que me sucede.

De nuevo el tiempo ha pasado rápido, parece que fue ayer cuando tuve la última recaída. Pero como no hay fecha que no llegue y plazo que no se cumpla, el tiempo de duelo ha concluido, las cosas poco a poco regresan a la normalidad.

Esta vez fue diferente, me sentía como un rompecabezas hecha mujer. En efecto, conservaba aun mi cabeza, mis brazos, mis manos, mi torso y mis piernas, etc., pero mi mente y, sobretodo, mi corazón, estaban en otro lugar. Mi cuerpo sabía que algo no estaba bien conmigo y no sé de dónde, pero sacó las fueras necesarias para que pudiera seguir con vida en mi estado zombie.

Pero como ya lo mencioné, el plazo llegó a su fin. Ahora siento que poco a poco las piezas de este rompecabezas comienzan a tomar su lugar y todo se acomoda a mi favor. Todo lo que pasó quedará como uan experiencia más de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario